Entrevista a Rosario Jiménez Roque



¿Cuándo empezaste a escribir y qué te llevó a hacerlo?

“La verdad es que comencé a escribir mis primeras historias bastante antes de interesarme por la lectura, algo que hice ya en mi etapa adolescente. Y es que escribir es como jugar, en el sentido de crear unos personajes, ponerlos en una situación y/o aprieto, y preguntarles: “¿Cómo lo solucionaréis?, ¿cómo escaparéis?, ¿por qué hacéis esto?”
Más tarde, cuando descubrí la lectura, porque por desgracia debo reconocer que leer era algo que no solo no me llamaba, sino que me aburría, mis historias se volvieron aventuras en las que yo, como extra de la historia, vivía las mismas aventuras que mis personajes favoritos. Claro que eso me pareció plagio, o poco original si lo preferís, y acabé cambiando cosas: “¿Y si en vez de ser un chico fuese una chica?, ¿y si en vez de un río hubiese una montaña?, ¿y si la historia no empezase por eso, sino por esto otro?”

Una cosa llevó a la otra y terminé creando mis propias historias.”


¿Prefieres leer o escribir?

“Es complicado, pero si tuviese que elegir entre uno u otro, creo que preferiría escribir sin duda. Me encanta crear cosas nuevas, preguntarme si el lector captará el mensaje oculto, si le sorprenderá lo que pasa. Adoro ver cómo un personaje evoluciona en base a las dificultades que le impongo y ver cómo ese cambio afecta al conjunto de la historia.”


¿Hay algún momento o lugar en el que te sientas más inspirada?

“Escribo mejor de noche. No sé si es por mi forma de ser o porque en ese momento hay menos ruido y distracciones, pero prefiero escribir por la noche. De hecho, a menudo me enfado conmigo misma porque me viene a la mente una muy buena idea para tal o cual escena, pero estoy demasiado cansada y debo dejarlo para el día siguiente.”


¿Tienes alguna costumbre especial al escribir?

“Más que costumbre, yo lo llamaría manía. Escribo a lápiz y papel, no cuaderno, y no soporto que haya ruido mientras escribo. Es curioso, porque puedo leer o incluso estudiar con algo de ruido, pero no escribir.
Y ahora que mencionamos costumbres… No sé si al resto de escritores les pasa, sin embargo, en mi caso diré que no puedo evitar gesticular los diálogos de mis personajes mientras los escribo, o incluso contagiarme de la escena. Así que suelo escribir cuando no hay gente alrededor, porque me da un poco de vergüenza.”


¿Qué género literario prefieres escribir?

“Como escritora de fantasía estaría feo que dijera otro género, aunque reconozco que disfruté mucho documentándome y escribiendo Estación Uno, que es de ciencia ficción. Como decía al principio de esta entrevista, escribir es como jugar, y si un juego no es divertido no tiene mucho sentido hacerlo, ¿no?
Tal vez en el futuro me aventure a escribir otros géneros, no lo sé. Todo es probar en esta vida.”


¿Cuál es tu autor favorito?

“Laura Gallego. Me encanta cómo escribe, incluso cuando la historia no me gusta mucho, su estilo hace que leer sea como beber palabras.”


¿Qué tipo de libros sueles leer?

“Al principio solo leía fantasía, pero últimamente leo casi de todo: fantasía, ciencia ficción, thrillers, libros de antropología, biografías, libros de cuentos de diferentes países… La mayoría de ellos los leo para documentarme sobre algún tema en particular y los voy intercalando con libros de disfrute personal. Por ejemplo, para Estación Uno, leí El mono desnudo y La cadera de Eva entre muchas otras publicaciones de carácter científico para documentarme sobre la evolución del hombre y de la vida en el planeta Tierra. Ahora mismo estoy deseando tener algo de tiempo para ponerme al día con mis lecturas y poder empezar El paraíso de las damas.”


¿Cuál es tu libro favorito?

“La trilogía de El Señor del Tiempo, de Louise Cooper. Creo que influyó mucho en mí como persona, tal vez por el momento en el que la leí, pero me dio mucho en lo que pensar sobre lo malo, lo bueno y lo que no es ni lo uno ni lo otro.”


¿Planificas toda la novela antes de escribirla o prefieres pensar en ella mientras la escribes?

“Esta es una pregunta que ya me han hecho varias veces a lo largo de las diferentes presentaciones de libros que he realizado, y antes de responderla me vais a permitir un consejo: no hagáis lo mismo que yo.
No sigo una norma fija a la hora de crear una historia y me dejo llevar mucho por la idea del momento. Para algunas historias, como Guerras de Poder, planifico toda la novela antes de empezar a escribirla, en otras, como Estación Uno, hago una planificación parcial; es decir, planifico varios capítulos y según cómo vaya la historia me decanto por un capítulo u otro, como si fueran dos posibles caminos. Finalmente, están también las historias que no planeo para nada, o debería decir que, partiendo de una idea general dejo que la historia fluya según los propios personajes. Este último tipo son las más complicadas de escribir porque un cambio de idea en el capítulo veintidós puede hacer que del uno al veintiuno tengas que hacer un montón de cambios, pero supone un reto cuanto menos entretenido.”


¿Qué te inspiró para escribir Estación Uno?

“Debo reconocer que fue extraño cómo surgió la idea. Empecé a ver artículos en los periódicos sobre posibles planetas habitables. Al principio, solo me llamaban la atención por tonterías como que el planeta tal o cual estaba en la constelación de Acuario (yo soy Acuario) y de alguna forma empecé a ser consciente de este tipo de noticias. Las guardaba y recopilaba y un día encontré la que me dio el empujón final y unió todas las piezas del puzle. Os animo a buscar por internet Apolo 20 o La Monalisa de la Luna.
Aunque, todo sea dicho, me parecía una historia tan atrevida que de no ser por el apoyo de mi hermana Cristina jamás me hubiese aventurado a escribirla.”


¿Cuánto tiempo tardaste en escribir Estación Uno?

“Si quitamos el tiempo de documentación y de recopilación de pequeñas ideas, es decir, antes de tener la historia como tal y de que mi hermana me dijera: “Creo que será interesante”, yo diría que unos tres meses.
Puede parecer descabellado, no lo sé, pero una vez tuve las piezas solo debía unirlas con palabras, y recuerdo que había capítulos que los escribía en menos de un día. Para otros, necesité algo más de tiempo, sin embargo, el primer capítulo por ejemplo me llevó una hora escribirlo.”


¿Cuál es tu personaje favorito de tu novela?

“En contra de lo que pueda parecer, pues en casi toda la novela es solo Neferu la que habla, Ragna ha sido el personaje más fácil de hacer para mí. De hecho, a veces me costaba rebatirlo a través de Neferu, porque encontraba mi opinión personal reflejada en las palabras de Ragna. Ahora bien, favorito como tal no tengo ninguno. Me gusta el optimismo de Neferu, estoy de acuerdo con Ragna, me divierten mucho las conclusiones de Alma… Creo que todos ellos son la esencia de Estación Uno.”


¿Has pensado escribir otras novelas?

“Por supuesto. Ahora mismo ya estoy trabajando en la primera parte de Crónicas de Orbe, y es que el libro que hay publicado de esta colección no es más que un prólogo. Y además tengo que terminar las colecciones de fantasía que tengo empezadas…
Si todo va bien, antes de diciembre saldrá al menos otra nueva novela mía al mercado, aunque espero no estar yéndome de la lengua con esto.
Y en cuanto a la ciencia ficción, la verdad es que me divertí mucho escribiendo Estación Uno. Espero que las musas me visiten pronto para poder escribir alguna otra historia de este género.”